Nicaragüense muere en custodia de ICE en Texas tras detención en Minneapolis

REFERENCIAL / ICE agents and bystanders in Minneapolis after the January 07, 2026 shooting of Renée Good / Foto: Chad Davis
EL PASO, TEXAS – El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) confirmó el fallecimiento de Víctor Manuel Díaz, un ciudadano nicaragüense de 36 años, ocurrido el pasado miércoles 14 de enero mientras se encontraba bajo custodia federal en el centro de detención Camp East Montana.
Díaz, quien había sido detenido apenas ocho días antes en Minneapolis, fue declarado muerto a las 4:09 p.m. (hora local). Según el informe oficial, el personal del centro encontró al detenido inconsciente y sin responder en su habitación. A pesar de las maniobras de reanimación y la llegada de paramédicos diez minutos después, no se pudo salvar su vida.
Un patrón preocupante en Texas
Aunque ICE ha calificado preliminarmente el deceso como un «presunto suicidio», el caso ha encendido las alarmas debido a antecedentes recientes en la misma instalación. El pasado 3 de enero, un ciudadano cubano de 55 años también perdió la vida en Camp East Montana.
A diferencia del caso de Díaz, informes obtenidos por The Washington Post sugieren que el fallecimiento del detenido cubano podría ser clasificado como un homicidio. La secretaria asistente de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, declaró que aquel individuo «se resistió violentamente» mientras el personal intentaba impedir que se autolesionara. Estas discrepancias han puesto bajo la lupa los protocolos de seguridad y salud mental de la institución.
El contexto de la detención
El historial migratorio de Víctor Díaz se remonta al 26 de marzo de 2024, cuando cruzó la frontera sur y fue puesto en libertad condicional con una orden de comparecencia. Tras no presentarse a su cita judicial, un juez de inmigración emitió una orden de deportación en agosto de 2025.
No fue hasta el pasado 6 de enero de 2026 cuando agentes de ICE lo localizaron en Minneapolis. Su detención ocurrió en el marco de la «Operación Metro Surge», una iniciativa de la administración Trump que ha desplegado a miles de agentes federales en ciudades clave. No se ha especificado si Díaz fue un objetivo directo o si fue identificado durante los denominados «controles de ciudadanía» que se han intensificado en la región.
Minneapolis: Un polvorín social
La muerte de Díaz ocurre en un momento de extrema volatilidad en Minnesota. Apenas un día después de su detención, una agente de ICE abatió a Renee Nicole Good, de 37 años, en el sur de Minneapolis. Este incidente ha desatado disturbios civiles masivos y el despliegue de aproximadamente 3,000 oficiales federales.
La gravedad de la situación ha llevado a:
Amenazas de la Ley de Insurrección: El presidente Trump ha sugerido su invocación para intervenir en el estado.
Preparación Militar: Se reporta que 1,500 soldados de la 11ª División Aerotransportada en Alaska están en alerta para un posible despliegue.
Guardia Nacional en vilo: El gobernador Tim Walz ha activado a la Guardia Nacional de Minnesota, aunque hasta el momento permanecen en estado de reserva sin intervenir directamente en las calles.
Protocolos en entredicho
ICE defiende sus operaciones asegurando que todos los detenidos reciben evaluaciones médicas, dentales y de salud mental en las primeras 12 horas tras su llegada, además de contar con acceso a atención de emergencia las 24 horas. Sin embargo, la sucesión de muertes en Camp East Montana sugiere una crisis interna que las autoridades federales aún no logran contener.
La causa definitiva de la muerte de Víctor Manuel Díaz permanece bajo investigación por parte de las autoridades forenses y las agencias de supervisión interna.












