Abuela enfrenta cargos de homicidio involuntario tras la muerte de su nieto
La comunidad de Minneapolis se encuentra conmocionada tras la revelación de nuevos detalles judiciales que vinculan a una abuela con la muerte de su nieto de apenas dos años, quien perdió la vida el pasado 18 de marzo a causa de una intoxicación aguda por fentanilo mientras estaba bajo su custodia.
Los hechos
La tragedia salió a la luz el 18 de marzo, cuando Joanna Sánchez-Cordero, de 42 años, contactó a los servicios de emergencia tras hallar al menor sin signos vitales. Según la denuncia penal, el abuelo del niño entró al dormitorio y confirmó que el pequeño ya presentaba una temperatura corporal baja, lo que indicaba que el deceso se había producido tiempo atrás. Aunque el niño fue trasladado de urgencia a un hospital local, los médicos confirmaron su fallecimiento al llegar.
Hallazgos y presunto encubrimiento
Durante la inspección de la vivienda, los agentes investigadores hallaron pipas con residuos de drogas tanto en el dormitorio donde dormía el pequeño como en el baño.
Un aspecto particularmente alarmante de la investigación es la sospecha de manipulación de la evidencia. Según la denuncia, mientras la policía procesaba la escena, se permitió que otro menor presente en la casa usara el baño. Al salir, los oficiales notaron que los artículos relacionados con las drogas habían sido movidos. El niño confesó haber alterado la escena bajo el temor de que la acusada, su abuela, pudiera enfrentar problemas legales.
Responsabilidades
El abuelo de la víctima, quien también se encontraba en el lugar, declaró a los investigadores desconocer la presencia de sustancias sobre una silla junto a la cama del menor. No obstante, identificó los utensilios encontrados como propiedad de Sánchez-Cordero, admitiendo que ella era consumidora. El último contacto que tuvieron con el niño con vida fue a las 11:00 p. m. de la noche anterior.
La autopsia posterior confirmó que la causa de muerte fue una intoxicación aguda por fentanilo. Ante estas evidencias, la fiscalía presentó formalmente un cargo de homicidio involuntario en segundo grado contra Sánchez-Cordero, quien ahora deberá responder ante la justicia por la negligencia que derivó en la pérdida de la vida de su nieto.













